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domingo, 30 de marzo de 2008

Slow Food... Interesante!

Cuando hablamos de Slow Food, nos estamos refieriendo al concepto de Eco-Gastronomía, un movimiento que pretende unir el placer de comer con el conocimiento, sin dejar de pensar en el planeta y la salud del medio ambiente en general.

Pero todo esto se va más allá de lo que pensamos. Veamos más detenidamente los detalles de este interesante tema:

El Slow food, traducido al castellano como comida lenta, es el término opuesto al Fast food o comida rápida. Es un movimiento internacional creado en Italia en 1986 y que se ha ido extendiendo rápidamente con el paso de los años por todo el mundo. Este movimiento se simboliza mediante la figura del caracol, porque la lentitud propia de este animal es el mejor símbolo para luchar contra la velocidad y las prisas que afectan al mundo moderno.

¿Qué pretende?

El objetivo que persigue es combatir la cultura del Fast food y recuperar los sabores y las costumbres tradicionales. Se basa en el disfrute de la comida, en desgustar los placeres que ofrece y en gozar de la buena mesa en el entorno más adecuado.

Una alternativa frente a la comida rápida

Los establecimientos de comida rápida ofrecen sus menús a cualquier hora del día, a un precio muy económico y se pueden encontrar en cualquier región del mundo. Por estos motivos son muchas las personas que acuden a ellos como entretenimiento y ocio o para saciar su apetito en un lugar divertido. Sin embargo otras personas recurren a estos locales por falta de tiempo ya que sirven las comidas en apenas unos minutos.

La comida rápida se acompaña generalmente de salsas y entrantes o acompañamientos que aportan sabores muy intensos y una cantidad elevada de sal. Este tipo de sabores enganchan y estimulan el apetito para seguir comiendo. La rapidez con la que se consumen estos productos es otro aspecto negativo. Al comer deprisa no se deja tiempo suficiente para que la sensación de saciedad llegue al estómago por lo que con frecuencia se tiende a consumir grandes cantidades de comida. Por otro lado, puesto que apenas requieren masticación, y debido a sus altos aportes de grasa, el proceso de digestión se ve dificultado.

Este tipo de comida cuando se convierte en algo cotidiano es cuando perjudica el estado de salud. En ocasiones estos productos sustituyen a las comidas principales por lo que en esas tomas existe deficiencia de determinados nutrientes que no contiene la comida rápida. En otros casos, se consume como un "extra" a lo que se toma habitualmente, en cuyo caso supone un exceso en el aporte de grasas y de calorías.

Recuperar las buenas costumbres

Con el paso del tiempo se han ido perdiendo muchas costumbres alimentarias saludables que es importante recuperar. Entre ellas está el consumo de platos completos y nutritivos con legumbres como ingrediente principal. Un potaje de legumbres con verduras y carne constituye un plato completo que no requiere mucho tiempo de elaboración si se emplea una olla a presión. Lo mismo ocurre con la elaboración de todo tipo de sopas y potajes, platos de cuchara que se van perdiendo con el paso de los años. Una solución es cocinar un mayor número de raciones y mantenerlas en congelación hasta su consumo. Otros platos hidrocarbonados de elaboración casera, también están perdiendo cada vez más presencia. Es el caso de los platos de pasta con carne o pescado, las paellas o incluso de las tradicionales patatas a la riojana que, acompañados de verdura o ensalada, forman un menú completo y muy nutritivo.

En cuanto a segundos platos cada vez se tiende más a consumir precocinados y cuando se elaboran en casa, suelen prepararse casi siempre a la plancha o fritos por ser las opciones más rápidas y sencillas. Conviene fomentar el consumo de preparaciones caseras elaboradas con ingredientes saludables como los tradicionales guisos. Esta preparación no implica un exceso de grasa si se elabora con los ingredientes adecuados. Es por ejemplo el caso de un pollo a la hortelana, sin la piel, elaborado con un rehogado de verduras y/o patatas guisadas, o del pescado en salsa verde con guisantes y verduritas, etc.

Los postres tradicionales de fruta fresca y lácteos son la mejor opción para consumir a diario. De forma ocasional se pueden incluir elaboraciones caseras que incluyan ingredientes saludables como las natillas, el flan, tarta con helado, etc.

Además es preciso fomentar y mantener las costumbres alimentarias y la riqueza gastronómica propia de cada región, dentro y fuera de ella.

¿Qué beneficios aporta?

El slow food conlleva una serie de ventajas a corto y a largo plazo entre los que destacan los siguientes:


- Promueve una buena masticación de los alimentos para favorecer la digestión.
- Fomenta la educación del sentido del gusto. El Slow food incluye sabores suaves y naturales como es el caso del tomate triturado frente al ketchup de la comida rápida. Cuando se abusa de sabores tan intensos, no se aprecian los sabores naturales de la comida tradicional. A esto hay que añadir que los sabores intensos estimulan el apetito y provoca un aumento de la ingesta.
- La calidad nutritiva de los menús es mejor si bien el precio supera al de la comida rápida.
- Favorece entablar relaciones sociales con otras personas alrededor de la mesa al comer de forma distendida y sin prisas.

Fuentes:

miércoles, 30 de enero de 2008

Caso de Emprendedores

Haciendo frente a las tendencias: ¿Es la “Familia” el siguiente restaurante temático?

En 1995, el abogado e inversionista en bienes raíces Stephen Waite, despertó una revitalización en Albano, New York, cuando abrió su Big House Brewing Company en un edificio vacante de un siglo de antigüedad en el centro de la ciudad. El muy exitoso restaurante y bar despertó una reacción en cadena de proyectos de desarrollo y mejoras que han transformado el centro de Albany en un lugar muy distinto, en especial después de las cinco de la tarde. Waite luego volvió su atención a un concepto de restaurante enteramente nuevo, en esta ocasión en Clifton Park, un suburbio de Albany.

Waite y su nuevo socio de negocios, Eric Shilling, quieren crear un restaurante amable con la familia con un campo de golf en miniatura en el verano y una pista para patinar en hielo en el invierno, además de payasos y magos todo el año. Proporcionar actividades recreativas en conjunto con comida familiares no es una nueva tendencia: lugares como Check E. Cheese y Dave & Buster’s lo han venido haciendo desde hace años. Pero lo que saben Waite y Shilling que distinguirá su establecimiento es el hecho de que son instalaciones únicas. El menú del restaurante incorporará platillos elaborados con productos de la localidad, como manzanas. Contar con platillos autóctonos del área distinguirá al restaurante del grupo de restaurantes de cadenas y atracciones que integran el panorama suburbano norteamericano. De hecho, la ubicación el nuevo complejo no está cerca de ningún centro o área comercial. El sitio propuesto es un área boscosa de seis acres cerca del complejo deportivo de la comunidad y escuelas locales.

Todo el proyecto Waite y Shilling se basa en evitar la tendencia de ubicar cadenas cerca de otras cadenas para generar tráfico, anticipado que la gente ya está cansada de las cadenas. De hecho, hay alguna evidencia de que los estadounidenses se están cansando de la similitud que prevalece en su cultura. Y hasta compañías que una vez se creyeron innovadoras como Hard Rock Café y Gap, sellan luchando en cierto grado conforme la atención de los consumidores se desvanece. Algunos antiguos innovadores, como Planet Hollywood, ahora han desaparecido. En algunos casos, los consumidores se han alejado porque están cansados del tema; en algunos casos es porque los consumidores demandan calidad más alta que la que los restaurantes temáticos ofrecen. Amex realizó una serie de seminarios que examinaron las tendencias en las comida de los consumidores. Los panelistas incluyeron a personas de la disciplina de investigación de mercados y chefs y propietarios de restaurantes importantes como Bobby Flay. Una tendencia que los panelistas identificaron fue la autenticidad. Otra fue que los consumidores quieren una experiencia. Pero, ¿proporcionan los restaurantes temáticos la experiencia que los consumidores buscan?

Con diez años de crecimiento constante, la National Restaurant Association, esperaba un tope de 408 mil millones en ventas para el 2002. y a pesar de los tiempos difíciles de muchos minoristas basados en temas (no sólo restaurantes), Waite y Shilling no son los uniocos en buscar el nuevo tema de excito. McDonald’s abrió su segundo expendio más grande en el Easton Town Center de Columbus, Ohio. No sólo un restaurante, este McDonald’s incluye un centro interactivo de atención en miniatura para los niños ejemplificando la compra de productos en auto (Auto Mac), un estudio karaoke para que los clientes graben sus propios CD, un área separada donde los adultos pueden comer, un área de mercancías donde los clientes pueden adquirir ropa y recuerdos de McDonald’s y un Centro McTreat que vende helados, galletas, pastas y café de especialidad Lavazza importado.

Aunque los comedores orientados a la familia no son nuevos, bien puede ser la nueva economía venidera en restaurantes temáticos. Y aun cuando Waite y Shilling quieren que su proyecto de entretenimiento familia sea distinto al de las cadenas del área cercana, ya contemplan la posibilidad de convertir su idea en una cadena regional. Si resulta tan exitosa como anticipan.
¿Qué tipo de decisión de compra describe mejor el comer en el nuevo restaurante completo de entretenimiento familiar de Waite y Shilling?


Fuente: Fundamentos del Marketing.